Todos somos útiles en la mano de Dios (Filemón 1:8-16)
Propósito general: Edificación - Consagración / Servicio.
Un llamado a rendirnos para ser instrumentos útiles. Introducción: La carta a Filemón no habla de multitudes, ni de grandes milagros, sino de una persona marcada por su pasado. Un hombre que falló, que huyó, que parecía no servir más. Pero en Cristo, su historia no terminó ahí. Dios tomó lo que otros desechaban y lo transformó en algo útil para su obra. Verdad central: Dios puede usar a cualquier creyente que esté dispuesto a rendirse a Él y a convertirse en un instrumento útil en Sus manos. Oración de transición: Veamos por qué, en Cristo, todos somos instrumentos útiles.
I. Somos útiles porque en Cristo recibimos un nuevo comienzo. Filemón 1:10-11. "Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil."
. Un nuevo comienzo: Onésimo significa "útil", pero fuera de Cristo era inútil (v.11).
• Después de que Pablo lo ganó para Cristo, y fuera engendrado de lo alto, hubo un antes y un después.
• La gracia rompe con la inutilidad del pasado, y deja de ser una excusa para no servir en el presente. La inutilidad no es el final cuando Cristo interviene
II. Somos útiles porque en Cristo recibimos una nueva identidad. Filemón 1:15-16. "Porque quizás para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado..."
. Una nueva identidad. Fue la que había recibido Onésimo al entregarse a Cristo.
• Onésimo ya no era definido por su condición pasada: Esclavo e inútil. Había llegado a ser "hermano amado", hijo de Dios.
• La utilidad nace de lo que somos en Cristo. Cristo redefine el valor y la posición de cada creyente genuino.
III. Somos útiles porque en Cristo recibimos un nuevo propósito. Filemón 1:12-14. "El cual vuelvo a enviarte... yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio..."
• Un nuevo propósito. Servir al Rey en su Obra.
• La regeneración produce deseo ardiente de servir. Dios no solo salva, sino que envía. Mete al hombre a su propósito original: Salvación y servicio.
El cambio interno se manifiesta externamente. Sirvamos con amor.
Conclusión: No pongamos excusas para servir al Señor. En Cristo, todos somos Onésimo: antes inútiles, ahora útiles por su gracia. Fuimos rescatados para ser instrumentos útiles en las manos de Dios.
